Inicio
/
Blog
/
Enfermedades laborales: Qué son y las 11 más comunes

Enfermedades laborales: Qué son y las 11 más comunes

Las enfermedades laborales son condiciones de salud causadas directamente por las actividades o el entorno de trabajo de una persona. Están estrechamente ligadas a factores como el estrés y las condiciones físicas del puesto. Aquí te explicamos cuáles son las más comunes.

Autor

Equipo editorial Sofía

Tiempo de lectura

6 min de lectura

Actualizado

20 May 2026

No es ningún secreto que el estrés laboral está muy ligado a la salud de las personas. Son muchas las investigaciones e instituciones, como la OMS, que han analizado a profundidad los factores de riesgo que existen para las personas en sus puestos de trabajo.

En este artículo, podrás conocer qué son las enfermedades profesionales y cuáles son las más comunes, así podrás prevenirlas en tu empresa.

¿Qué es una enfermedad de trabajo?

La Ley Federal del Trabajo define enfermedad de trabajo como todo estado patológico derivado de la acción continuada de una causa que tenga su origen o motivo en el trabajo o en el medio en que el trabajador se vea obligado a prestar sus servicios. En palabras más simples: cualquier padecimiento que se desarrolla de forma sostenida debido a las condiciones del puesto, no como consecuencia de un evento aislado.

El Artículo 513 de la Ley Federal del Trabajo establece la tabla oficial de enfermedades de trabajo reconocidas en México: una lista de más de 160 padecimientos clasificados por aparato o sistema afectado (respiratorio, musculoesquelético, dermatológico, neurológico, mental, entre otros). Esta tabla es la referencia legal para determinar si un padecimiento puede considerarse enfermedad laboral, y se actualiza periódicamente para incluir nuevas condiciones reconocidas por la STPS.

Es importante distinguir entre enfermedad de trabajo y accidente de trabajo: la primera se desarrolla de forma gradual por exposición prolongada (por ejemplo, hipoacusia por ruido o tendinitis por movimientos repetitivos), mientras que el segundo es un evento súbito que ocurre durante o con motivo del trabajo. Ambos forman parte de los riesgos de trabajo que la ley reconoce, pero su tratamiento legal y médico es distinto.

Cuando una enfermedad es reconocida como laboral, el trabajador tiene derecho a atención médica por parte del IMSS, a un subsidio económico durante la incapacidad y, en casos graves, a una pensión por incapacidad permanente parcial o total. La responsabilidad recae directamente en el patrón si no tomó las medidas preventivas adecuadas o no documentó las condiciones de riesgo del puesto. Según datos conjuntos de la OIT y la OMS, casi 2 millones de personas mueren cada año por causas relacionadas con el trabajo, lo que confirma la dimensión global del problema.

En México, según la STPS, se reportaron casi 15 mil casos de enfermedades profesionales en 2022, una cifra que probablemente subestime la realidad por el subdiagnóstico y la falta de denuncia formal.

Las 11 enfermedades laborales más comunes

Si bien la OMS actualiza esta lista cada cierto tiempo porque cada día pueden aparecer nuevos trastornos relacionados con el tema laboral, existen algunas enfermedades profesionales que son más frecuentes y para las cuales hay que estar prevenidos. Entre estas están:

1. Enfermedades oculares o fatiga visual

Hoy en día, se realizan diversas tareas en el puesto de trabajo que exigen a los colaboradores permanecer largo tiempo delante de dispositivos con pantalla y lectura de documentos, lo que da lugar a esfuerzos visuales intensos. Esta es la causa fundamental del síndrome de fatiga visual, cuyos síntomas son ojos rojos, ardor, cansancio y disminución de la agudeza visual.

2. Estrés laboral

El estrés laboral es una sensación de tensión física o emocional que puede ser causada por diversas situaciones o pensamientos, los cuales provocan frustración o ansiedad. Puede estar relacionado con la actividad laboral, debido al exceso de trabajo, falta de apoyo laboral, mucha presión, falta de control o problemas de comunicación en el ambiente laboral.

3. Gastritis

La gastritis se puede desarrollar a partir de estrés laboral o una mala alimentación en el lugar de trabajo.

4. Síndrome del túnel carpiano

El síndrome del túnel carpiano se produce cuando el nervio mediano, que va desde el antebrazo hasta la mano a través del túnel carpiano, se comprime y sus síntomas son hormigueo, entumecimiento o debilidad en la mano y la muñeca. En la actividad laboral, el síndrome del túnel carpiano puede ser resultado de una mala postura, movimientos repetitivos y esfuerzos repetitivos en la mano y la muñeca.

5. Riesgos ergonómicos

Los riesgos ergonómicos se refieren a factores que pueden afectar la salud y el bienestar físico en lo relativo al entorno laboral. Entre los síntomas están tensión muscular, dolor de cuello, dolor de espalda, articulaciones, problemas en la columna, etc., los cuales pueden ser causados por malas posturas, movimientos repetitivos, sillas inadecuadas para el trabajo, entre otros.

6. Hipoacusia

La hipoacusia es una enfermedad relacionada con la audición que se caracteriza por la pérdida de la capacidad de escuchar sonidos de baja o alta frecuencia. La exposición prolongada a ruidos o sonidos muy fuertes puede ser una causa común de la hipoacusia ocupacional o sordera profesional.

7. Neumoconiosis

La neumoconiosis es una inflamación del aparato respiratorio causada por la inhalación de polvo o partículas en el medio ambiente laboral, como polvo de carbón, sílice, asbesto, entre otros materiales. La exposición prolongada a estas partículas es una amenaza para la salud de los trabajadores en muchos sectores, la cual puede afectar su calidad de vida.

8. Intoxicaciones

Las intoxicaciones pueden ser causadas por la contaminación de sustancias tóxicas en el medio ambiente laboral (como gases o vapores), la manipulación de productos químicos (como pesticidas o materiales radiactivos) o por el consumo o contacto con sustancias tóxicas por accidente, que pueden ocasionar intoxicaciones alimentarias, por contacto con la piel o por inhalación accidental.

9. Tendinitis

La tendinitis consiste en la inflamación o irritación de un tendón, que puede derivar del tipo o intensidad de actividad física que se realiza en un puesto de trabajo. Algunas de las causas pueden ser por realizar movimientos repetitivos, realizar movimientos forzados al trabajar en una postura incómoda, trabajar con herramientas que producen vibraciones, entre otras.

10. Dolor de cabeza

Cuando el dolor de cabeza es frecuente o crónico y afecta la calidad de vida del colaborador, es considerado una enfermedad laboral. Algunas de sus posibles causas pueden atribuirse a la exposición a sustancias tóxicas, mala calidad del aire, estrés, ruidos fuertes, luces brillantes, fatiga visual, trastornos musculoesqueléticos, falta de hidratación, fatiga muscular, entre otros.

11. Síndrome de burnout

El síndrome de burnout se manifiesta por un estado de agotamiento físico y mental que se prolonga en el tiempo y llega a alterar la personalidad y autoestima del colaborador que lo sufre. Algunas de las causas del burnout pueden ser el estrés laboral, la sobrecarga de trabajo, el aislamiento social y la falta de apoyo o reconocimiento por el trabajo realizado, lo cual puede prevenirse atendiendo la salud mental en el trabajo de forma sistemática.

Como observas, existen diferentes enfermedades profesionales y pueden ser producidas por múltiples factores. 

Causas de las enfermedades laborales

La exposición a diversos agentes en los puestos de trabajo, puede afectar la salud de los trabajadores. La Organización Mundial de la Salud los ha clasificado en cuatro bloques, que son:

  • Agentes químicos, como el amianto, benceno, plomo, mercurio, pesticidas, disolventes y demás productos químicos, pueden ocasionar una variedad de problemas de salud, como cáncer, enfermedades respiratorias y trastornos neurológicos.
  • Agentes físicos, entre los que están el ruido, la vibración, la radiación, temperaturas extremas, exceso de sol, humedad, una mala alimentación, las malas posturas o largas jornadas al realizar alguna actividad sin descansos de por medio, entre otros factores, pueden causar problemas de audición, trastornos musculoesqueléticos y lesiones de la piel, entre otras afecciones.
  • Agentes biológicos, como bacterias, virus, parásitos, entre otros, pueden contribuir al desarrollo de una variedad de enfermedades, entre las que pueden mencionarse enfermedades respiratorias, enfermedades de la piel, gastritis, intoxicación alimentaria, pérdida de fuerza, etc.
  • Factores psicosociales, como el estrés, la violencia y el acoso, también pueden contribuir a desarrollar enfermedades ocupacionales.

Es así, que las enfermedades laborales pueden variar dependiendo del tipo de agente al que la persona se exponga, el nivel de riesgo y lo vulnerable que sea la persona. Algunas son agudas, es decir, que se desarrollan rápidamente después de la exposición al agente. Otras son crónicas, porque se desarrollan con el tiempo cuando están sometidas a una exposición frecuente.

¿En qué influyen las enfermedades laborales?

Las enfermedades laborales pueden tener considerable impacto tanto en el desarrollo empresarial como en la vida personal de los colaboradores.

Para las empresas

Cuando un colaborador desarrolla un problema de salud producto de su actividad laboral o accidentes de trabajo, puede tener repercusiones en diversos aspectos:

● Costos adicionales: si se constata que la empresa es responsable de la enfermedad laboral, lo más probable es que sea objeto de reclamos de compensación laboral. Estas reclamaciones pueden ser costosas y sus trámites engorrosos.

● Pérdida de la productividad: cuando la salud del trabajador se ve afectada, ya sea por enfermedad ocupacional o lesiones, puede disminuir su capacidad de desempeño o llevarlo a perder días de trabajo, lo que afecta directamente los factores que influyen en la productividad laboral del equipo.

● Deterioro de la reputación: cuando una empresa adquiere fama por tener una alta tasa de enfermedades profesionales, puede verse afectada su reputación y dificultar la atracción de nuevos talentos y la retención de sus mejores colaboradores.

● Obligaciones legales: las organizaciones son legalmente responsables si un colaborador contrae una enfermedad ocupacional causada por factores de riesgo o por negligencia de la empresa, lo que puede dar lugar a costosas demandas y acuerdos.

● Aumento de las primas de seguro: si las empresas tienen antecedentes de enfermedades laborales, probablemente aumenten las primas de seguro, lo que acarrea gastos adicionales para el negocio.

Para las personas

● Deterioro de la calidad de vida: el diagnóstico de una enfermedad laboral, puede afectar la salud física y mental del trabajador por aumento del estrés y la ansiedad. Esto puede llevar a un deterioro de su calidad de vida al no poder realizar sus actividades diarias de forma plena.

● Disminución de la productividad: cuando la salud del trabajador se ve perjudicada, puede conducirlo al ausentismo laboral, a no poder trabajar de forma eficiente, a experimentar fatiga, pérdida de fuerza y hasta tener dificultad para concentrarse. Esto ocasiona una disminución en su actividad laboral y personal.

● Impacto en las relaciones laborales: los colaboradores con enfermedades profesionales pueden llegar a sufrir discriminación en el lugar de trabajo, debido a que se les pueden negar algunos trabajos, pasar por alto para ascensos o ser tratados de manera diferente a otros colaboradores, incluso, darles jubilación anticipada por su condición.

● Impacto en la vida personal: algunos trabajadores con enfermedades laborales pueden experimentar aislamiento social, debido a que tal vez no pueden participar en muchas de las actividades que alguna vez disfrutaron, y hasta puede que sientan que son una carga para su familia y amigos.

En suma, son múltiples los problemas que puede ocasionar el padecer una enfermedad laboral. Es importante que las empresas y los colaboradores se asesoren con médicos ocupacionales para diagnosticar adecuadamente los casos, ya que existen padecimientos que pueden o no estar asociados a los puestos de trabajo.

¿Cómo prevenir enfermedades laborales?

La prevención de enfermedades laborales es una obligación legal y una inversión estratégica: cada peso invertido en prevención evita costos mucho mayores en ausentismo, rotación y litigios.

● Realiza evaluaciones de riesgo por puesto. Cada puesto tiene factores de riesgo distintos: exposición a ruido, postura, contacto con químicos, carga emocional. Mapearlos permite identificar dónde concentrar los esfuerzos preventivos antes de que aparezcan los síntomas.

● Implementa un programa de salud ocupacional. Un programa formal con seguimiento médico periódico, registro de incidencias y protocolos claros es la columna vertebral de cualquier estrategia preventiva. Sin documentación, la prevención queda en buenas intenciones.

● Adapta los espacios de trabajo a criterios ergonómicos. Sillas adecuadas, monitores a la altura correcta, iluminación suficiente y descansos visuales reducen tendinitis, fatiga visual y problemas musculoesqueléticos, que son de los padecimientos más reportados.

● Promueve pausas activas. Microdescansos cada 60 a 90 minutos para estirar, caminar o hidratarse previenen tensiones acumuladas y refuerzan los hábitos saludables que el equipo puede sostener fuera del trabajo.

● Capacita en seguridad e higiene. Capacitación periódica sobre uso de equipo de protección personal, manejo de sustancias y prevención de riesgos psicosociales reduce accidentes y la exposición a agentes nocivos.

● Gestiona la carga de trabajo de forma activa. La sobrecarga sostenida es uno de los principales detonantes de burnout y trastornos musculoesqueléticos. Revisar la distribución de tareas, los plazos y la presión real sobre cada puesto previene desgaste innecesario.

● Ofrece acceso a atención médica preventiva. Detectar síntomas tempranos, antes de que se conviertan en incapacidades, depende de que el colaborador pueda consultar a un médico sin trámites complicados. Un seguro médico empresarial como el que ofrece Sofía acorta ese tiempo entre el síntoma y la consulta.

Prevén enfermedades laborales con acceso médico oportuno para tu equipo

Muchas enfermedades laborales pueden prevenirse o detenerse a tiempo si el colaborador tiene acceso rápido a un médico. La diferencia entre un dolor de espalda que se atiende a tiempo y una incapacidad de varias semanas suele estar en cuán fácil le resulta a la persona consultar antes de que el problema escale.

Sofía ofrece planes de salud empresariales con acceso médico sin filas ni traslados, incluyendo consultas con especialistas y atención en salud mental. Es un beneficio con costo predecible para finanzas, deducible de impuestos y fácil de implementar, que ayuda a tu equipo a cuidar su salud antes de que un padecimiento se convierta en una baja. Conoce Sofía aquí.

Un seguro pensado para usarse

Reembolsos rápidos, sin deducible, sin letra chiquita.

Ver planes

¿Y si tu seguro sí funcionara cuando lo necesitas?

Sin letras chiquitas, sin deducible, sin intermediarios.

Hablar con asesor