
En México, la gestión de las relaciones laborales no depende únicamente de acuerdos internos o buenas prácticas empresariales. Existe una autoridad encargada de regular, supervisar y fortalecer el entorno laboral: la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS). Para las empresas (especialmente para quienes lideran áreas de recursos humanos) entender qué es la STPS, qué funciones cumple y qué obligaciones impone no es solo una cuestión legal, sino una pieza clave para construir organizaciones más seguras, estables y responsables.
Este artículo funciona como una guía práctica para comprender qué es la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), cuáles son sus funciones principales, qué obligaciones impone a las empresas, qué riesgos existen ante el incumplimiento y por qué su correcta aplicación se relaciona directamente con temas como bienestar, prevención de riesgos y cultura organizacional.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social es una dependencia del Gobierno Federal encargada de diseñar, ejecutar y supervisar la política laboral en México. Su objetivo principal es garantizar condiciones de trabajo dignas, seguras y justas, tanto para trabajadores como para empleadores.
En términos prácticos, la STPS actúa como autoridad laboral, regulando la aplicación de la Ley Federal del Trabajo, vigilando el cumplimiento de normas oficiales, promoviendo la capacitación y mediando en conflictos laborales. Para las empresas, su rol es especialmente relevante porque define obligaciones claras en materia de seguridad, salud, documentación y condiciones laborales.
Entender qué hace la STPS permite a las organizaciones anticiparse a riesgos, fortalecer sus procesos internos y alinear su operación con un marco legal que impacta directamente en la experiencia del colaborador.
La STPS cumple múltiples funciones que inciden tanto en la operación diaria de las empresas como en la protección de los trabajadores. Entre las más relevantes se encuentran:
La STPS vigila que las condiciones de trabajo cumplan con la legislación vigente, incluyendo jornadas, descansos, salarios y entornos seguros. Esto se vincula directamente con el respeto a los derechos y obligaciones laborales, así como con la prevención de conflictos y sanciones.
A través de programas y lineamientos, impulsa la formación continua de los trabajadores, reconociendo que el desarrollo de habilidades impacta en la productividad, permanencia y crecimiento profesional. Este enfoque se conecta con la forma en que las empresas diseñan esquemas de compensación y desarrollo, como los distintos tipos de remuneración laboral y su impacto en el desarrollo de tu equipo.
La STPS participa como mediadora en conflictos entre trabajadores y empleadores, promoviendo soluciones antes de llegar a instancias judiciales. Esta función ayuda a preservar la estabilidad organizacional y reducir tensiones internas.
Una de sus funciones de la STPS más críticas es la inspección del cumplimiento de normas de seguridad y salud en el trabajo, incluyendo la correcta implementación de la NOM-035 y la prevención de riesgos laborales.
Cumplir con lo que dicta la STPS no es opcional. Las empresas tienen responsabilidades específicas que, de no atenderse, pueden derivar en sanciones económicas y riesgos reputacionales.
Las organizaciones deben garantizar espacios seguros, implementar protocolos de prevención y atender las normas oficiales. Esto se relaciona directamente con las aportaciones de seguridad social, ya que ambas buscan proteger la integridad del colaborador.
Las empresas están obligadas a proporcionar capacitación conforme a la ley, documentando los programas y su ejecución. Esta práctica no solo evita sanciones, también fortalece la permanencia y el compromiso del talento.
Durante una inspección de la STPS, la empresa debe presentar contratos, registros, programas de capacitación y evidencias de cumplimiento normativo. Contar con procesos claros reduce fricciones y riesgos.
El incumplimiento puede derivar en multas de la STPS, cuyo monto varía según la falta, la reincidencia y el impacto en los trabajadores. Más allá del aspecto económico, estas sanciones suelen evidenciar fallas estructurales en la gestión laboral.
Las multas de la STPS suelen aplicarse cuando se detecta incumplimiento en materia de seguridad, documentación, capacitación o condiciones laborales. Algunas de las causas más comunes incluyen:
• Falta de programas de prevención de riesgos
• Incumplimiento de normas de seguridad e higiene
• Ausencia de documentación durante inspecciones
• No atender disposiciones relacionadas con salud mental y entorno organizacional
Estas sanciones no solo impactan en lo económico, sino que también afectan la reputación de la empresa y su capacidad para reclutar y retener talento, un factor clave en mercados laborales cada vez más competitivos.
La actuación de la STPS está respaldada por un marco jurídico sólido, encabezado por la Ley Federal del Trabajo, que establece los derechos y obligaciones de las partes en la relación laboral. Además, diversas Normas Oficiales Mexicanas regulan aspectos específicos como seguridad, salud mental y condiciones de trabajo.
Conocer estas leyes permite a las empresas operar con mayor certeza y construir políticas internas alineadas con la legalidad vigente, evitando prácticas reactivas ante inspecciones o auditorías.
Cumplir con las disposiciones de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social es una responsabilidad legal, pero también una oportunidad para fortalecer la cultura laboral y proteger a quienes hacen posible la operación diaria de las empresas. Apostar por el cumplimiento, la prevención y el bienestar no solo reduce riesgos: Construye organizaciones más sólidas, confiables y preparadas para el futuro del trabajo. En este punto, la salud física y mental de los colaboradores juega un papel central.
Sofía acompaña a las empresas en este camino al ofrecer programas de salud corporativa y seguros para empleados que fortalecen la prevención, reducen riesgos laborales y mejoran la experiencia del colaborador. Integrar estos beneficios ayuda a alinear el cumplimiento normativo con una cultura de bienestar real y sostenible.